Lectura diaria de la Biblia

21 de marzo de 2019

1 Reyes 3:1–15 (DHH)

Sostenido por la Palabra de Dios respeto a la oración

Introducción

1 Reyes 3:1–15: Tras la muerte de David, Salomón sucedió a su padre como rey de Israel (1 Reyes 2:10–12). Cuando el Señor se le aparece a Salomón en un sueño, el joven rey le pide a Dios sabiduría para gobernar a su pueblo. Dios está tan complacido respecto a que Salomón pidió sabiduría, que le promete que también será rico y respetado.

La Biblia para hoy: 1 Reyes 3:9a

[Salomón respondió]: «Dame, pues, un corazón atento para gobernar a tu pueblo, y para distinguir entre lo bueno y lo malo».

Lectura para hoy

Salomón se casa con la hija del faraón

1Salomón emparentó con el faraón, rey de Egipto, pues se casó con su hija y la llevó a la Ciudad de David mientras terminaba de construir su palacio y el templo del Señor y la muralla alrededor de Jerusalén.2La gente, sin embargo, ofrecía sus sacrificios en los lugares altos de culto pagano, porque hasta entonces no se había construido un templo para el Señor.

Salomón pide a Dios sabiduría

(2 Cr 1.1-13)

3Salomón amaba al Señor y cumplía las leyes establecidas por David, su padre, aun cuando él mismo ofrecía sacrificios e incienso en los lugares altos,4e incluso iba a Gabaón para ofrecer allí sacrificios, porque aquél era el lugar alto más importante; y ofrecía en aquel lugar mil holocaustos.

5Una noche, en Gabaón, el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo: «Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré.»

6Salomón respondió: «Tú trataste con gran bondad a mi padre, tu siervo David, pues él se condujo delante de ti con lealtad, justicia y rectitud de corazón para contigo. Por eso lo trataste con tanta bondad y le concediste que un hijo suyo se sentara en su trono, como ahora ha sucedido.7Tú, Señor y Dios mío, me has puesto para que reine en lugar de David, mi padre, aunque yo soy un muchacho joven y sin experiencia.8Pero estoy al frente del pueblo que tú escogiste: un pueblo tan grande que, por su multitud, no puede contarse ni calcularse.9Dame, pues, un corazón atento para gobernar a tu pueblo, y para distinguir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién hay capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan numeroso?»

10Al Señor le agradó que Salomón le hiciera tal petición,11y le dijo: «Porque me has pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino inteligencia para saber oír y gobernar,12voy a hacer lo que me has pedido: yo te concedo sabiduría e inteligencia como nadie las ha tenido antes que tú ni las tendrá después de ti.13Además, te doy riquezas y esplendor, cosas que tú no pediste, de modo que en toda tu vida no haya otro rey como tú.14Y si haces mi voluntad, y cumples mis leyes y mandamientos, como lo hizo David, tu padre, te concederé una larga vida.»

15Al despertar, Salomón se dio cuenta de que había sido un sueño. Y cuando llegó a Jerusalén, se presentó ante el arca de la alianza del Señor y ofreció holocaustos y sacrificios de reconciliación. Después dio un banquete a todos sus funcionarios.

Reflexiona

Relee 3:5–15. ¿Qué pide específicamente Salomón? ¿Cómo responde Dios? ¿Qué hubieras pedido si hubieras sido elegido para ser el gobernante de un gran país? ¿Cómo es tu oración por los líderes de las naciones hoy?

Ora

Dios todopoderoso, bendice a los líderes de todas las naciones con la sabiduría que necesitan para gobernar a la gente con justicia y conocer la diferencia entre lo bueno y lo malo. Concédeles fuerza y coraje para liderar a tu pueblo. Amén.

Petición para hoy

Líderes mundiales.

Lectura para mañana

1 Reyes 8:1–21: Salomón lleva el arca del pacto al templo.

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