Lectura diaria de la Biblia

23 de enero de 2019

Lucas 9:28–45 (DHH)

Sostenidos por la Palabra de Dios para seguir a Jesús

Introducción

Lucas 9:28–45: Jesús lleva a tres de sus discípulos a una montaña alta, donde se transfigura revelando su divinidad, y lo ven con Moisés y Elías. Después de que Jesús desciende de la montaña, se le pide que sane a un niño con un espíritu maligno. Jesús expresa su frustración por la falta de fe de la gente, y luego sana al niño. Jesús habla a sus discípulos por segunda vez sobre su muerte.

La Biblia para hoy: Lucas 9:35

Entonces de la nube salió una voz, que dijo: «Este es mi Hijo, mi elegido: escúchenlo».

Lectura para hoy

La transfiguración de Jesús

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28Unos ocho días después de esta conversación, Jesús subió a un cerro a orar, acompañado de Pedro, Santiago y Juan.29Mientras oraba, el aspecto de su cara cambió, y su ropa se volvió muy blanca y brillante;30y aparecieron dos hombres conversando con él. Eran Moisés y Elías,31que estaban rodeados de un resplandor glorioso y hablaban de la partida de Jesús de este mundo, que iba a tener lugar en Jerusalén.32Aunque Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él.33Cuando aquellos hombres se separaban ya de Jesús, Pedro le dijo:

—Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

Pero Pedro no sabía lo que decía.34Mientras hablaba, una nube se posó sobre ellos, y al verse dentro de la nube tuvieron miedo.35Entonces de la nube salió una voz, que dijo: «Éste es mi Hijo, mi elegido: escúchenlo.»

36Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo. Pero ellos mantuvieron esto en secreto y en aquel tiempo a nadie dijeron nada de lo que habían visto.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

37Al día siguiente, cuando bajaron del cerro, una gran multitud salió al encuentro de Jesús.38Y un hombre de entre la gente le dijo con voz fuerte:

—Maestro, por favor, mira a mi hijo, que es el único que tengo;39un espíritu lo agarra, y hace que grite y que le den ataques y que eche espuma por la boca. Lo maltrata y no lo quiere soltar.40He rogado a tus discípulos que le saquen ese espíritu, pero no han podido.

41Jesús contestó:

—¡Oh gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes y soportarlos? Trae acá a tu hijo.

42Cuando el muchacho se acercaba, el demonio lo tiró al suelo e hizo que le diera otro ataque; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre.43Y todos se quedaron admirados de la grandeza de Dios.

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

Mientras todos se maravillaban de lo que Jesús hacía, él dijo a sus discípulos:

44—Oigan bien esto y no lo olviden: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.

45Pero ellos no entendían lo que les decía, pues todavía no se les había abierto el entendimiento para comprenderlo; además tenían miedo de pedirle a Jesús que se lo explicara.

Reflexiona

El evento en la cima de la montaña (versículos 28–36) se conoce como «la Transfiguración». La aparición de Moisés y Elías significa la Ley y los profetas (véanse Lucas 24:27, 44). ¿Qué le dijeron Moisés y Elías a Jesús? ¿Qué sucedió al día siguiente, cuando Jesús bajó de la montaña? ¿Por qué todas las personas se sorprendieron? (versículo 43).

Ora

Señor Jesús, así como tu gloria fue revelada a tus discípulos en la cima de la montaña, que pueda sentir tu presencia y reconocer tu gran poder trabajando en mi vida cada día. Amén.

Petición para hoy

Los que padecen epilepsia.

Lectura para mañana

Lucas 9:46–62: Los discípulos de Jesús discuten entre ellos quién es el más grande.

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