Introducción
Lucas 14:7–24: En la lectura para hoy, Jesús enseña sobre la humildad y la hospitalidad, y las normas relacionadas a las comidas. Por medio de una parábola sobre el reino de Dios, Jesús enseña acerca de cómo responder a la invitación de Dios a un banquete.
Versículo bíblico para hoy: Lucas 14:13–14a DHH
[Jesús dijo:] “Cuando tú des un banquete, invita a los pobres, los inválidos, los cojos y los ciegos; y serás feliz. Pues ellos no te pueden pagar.”
Lectura
7 Al ver Jesús cómo los invitados escogían los asientos de honor en la mesa, les dio este consejo:
8 —Cuando alguien te invite a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, pues puede llegar otro invitado más importante que tú; 9 y el que los invitó a los dos puede venir a decirte: “Dale tu lugar a este otro.” Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento. 10 Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó, te diga: “Amigo, pásate a un lugar de más honor.” Así recibirás honores delante de los que están sentados contigo a la mesa. 11 Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.
12 Dijo también al hombre que lo había invitado:
—Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; porque ellos, a su vez, te invitarán, y así quedarás ya recompensado. 13 Al contrario, cuando tú des un banquete, invita a los pobres, los inválidos, los cojos y los ciegos; 14 y serás feliz. Pues ellos no te pueden pagar, pero tú tendrás tu recompensa el día en que los justos resuciten.
15 Al oír esto, uno de los que estaban sentados a la mesa le dijo a Jesús:
—¡Dichoso el que participe del banquete del reino de Dios!
16 Jesús le dijo:
—Un hombre dio una gran cena, y mandó invitar a muchas personas. 17 A la hora de la cena mandó a su criado a decir a los invitados: “Vengan, porque ya la cena está lista.” 18 Pero todos comenzaron a disculparse. El primero dijo: “Acabo de comprar un terreno, y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.” 19 Otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlas. Te ruego que me disculpes.” 20 Y otro dijo: “Acabo de casarme, y no puedo ir.” 21 El criado regresó y se lo contó todo a su amo. Entonces el amo se enojó, y le dijo al criado: “Ve pronto por las calles y los callejones de la ciudad, y trae acá a los pobres, los inválidos, los ciegos y los cojos.” 22 Más tarde, el criado dijo: “Señor, ya hice lo que usted me mandó, y todavía hay lugar.” 23 Entonces el amo le dijo al criado: “Ve por los caminos y los cercados, y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa. 24 Porque les digo que ninguno de aquellos primeros invitados comerá de mi cena.”
Reflexiona
En los versículos 7–14, ¿qué está enseñando Jesús sobre las relaciones sociales y el estatus? ¿Qué lección puede aprenderse sobre la humildad? En los versículos 15–24, ¿cómo desarrolla la parábola la enseñanza que Jesús da en los versículos 7–14? ¿Qué fue lo que enfadó al anfitrión? ¿Qué excusas dieron los invitados? ¿Qué entiendes tú que revela esta parábola sobre el reino de Dios y las consecuencias de no responder a la invitación divina? Compara los versículos 13 y 21. ¿Quiénes son los invitados?
Ora
Señor Dios, tú nos invitas a tu reino y a participar de tu mesa de banquete. Gracias porque todavía hay lugar para más. Que yo deje de lado toda excusa y escuche tu voz cada día, ofreciéndote gracias y alabanza por tu amor y tu gracia. Ayúdame a extender tu invitación a todos los que encuentre hoy. Amén.
Lectura para mañana
Lucas 15:1–10: Jesús enseña sobre el cuidado de Dios por los perdidos.