Introducción
Hechos 9:19b–31: Saulo comienza su ministerio predicando en Damasco; su vida es amenazada, pero sus seguidores lo ayudan a escapar. Entonces, va a Jerusalén para encontrarse con los discípulos.
Versículo bíblico para hoy: Hechos 9:20 GNT
Saulo comenzó a proclamar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios.
Lectura
19 Después comió y recobró las fuerzas, y se quedó algunos días con los creyentes que vivían en Damasco.
20 Luego Saulo comenzó a proclamar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. 21 Todos los que lo oían se quedaban asombrados, y decían:
—¿No es éste el que andaba persiguiendo en Jerusalén a los que invocan el nombre de Jesús? ¿No es el mismo que también vino aquí para arrestarlos y entregarlos a los jefes de los sacerdotes?
22 Pero Saulo hablaba cada vez con más valor, y dejaba confundidos a los judíos que vivían en Damasco, demostrándoles que Jesús es el Mesías.
23 Al cabo de muchos días, los judíos se pusieron de acuerdo para matar a Saulo, 24 pero él llegó a saberlo. Día y noche lo esperaban en las puertas de salida de la ciudad, para matarlo, 25 pero sus discípulos lo pusieron en un gran canasto y lo bajaron de noche por la muralla que rodeaba la ciudad.
26 Cuando Saulo llegó a Jerusalén, quiso reunirse con los creyentes; pero todos le tenían miedo, porque no creían que él también fuera creyente. 27 Sin embargo, Bernabé lo llevó y lo presentó a los apóstoles. Les contó que Saulo había visto al Señor en el camino, y que el Señor le había hablado, y que, en Damasco, Saulo había anunciado a Jesús con toda valentía. 28 Así Saulo se quedó en Jerusalén, y andaba con ellos. Hablaba del Señor con toda valentía, 29 conversando y discutiendo con los judíos que hablaban griego; pero éstos procuraban matarlo. 30 Cuando los hermanos se dieron cuenta de ello, llevaron a Saulo a Cesarea, y de allí lo mandaron a Tarso.
31 Entonces la iglesia, en todas las regiones de Judea, Galilea y Samaria, tenía paz y crecía espiritualmente. Vivía en el temor del Señor y, con la ayuda del Espíritu Santo, iba aumentando en número.
Reflexiona
¿Por qué los discípulos en Jerusalén se resistían a recibir a Saulo (versículo 26)? ¿Quién habló en su favor? ¿Hay alguien que necesite que tú hables por él?
Ora
Señor Dios, gracias por aquellos que hablan en favor de otros y los nutren en la fe. Como Bernabé, ayúdame a ser una fuente de ánimo para los demás y a proclamar tu mensaje de amor y salvación. Amén.
Lectura para mañana
Hechos 9:32–43: Pedro viaja a Lida y Jope.