Introducción

Romanos 6:15–23: En la lectura para hoy, Pablo describe qué significa ser liberados del pecado y llegar a ser esclavos de la justicia que prosperan bajo la gracia de Dios.

Versículo bíblico para hoy: Romanos 6:23b DHH

El don de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor.

Lectura

15 ¿Entonces qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos sujetos a la ley sino a la bondad de Dios? ¡Claro que no! 16 Ustedes saben muy bien que si se entregan como esclavos a un amo para obedecerlo, entonces son esclavos de ese amo a quien obedecen. Y esto es así, tanto si obedecen al pecado, lo cual lleva a la muerte, como si obedecen a Dios para vivir en la justicia. 17 Pero gracias a Dios que ustedes, que antes eran esclavos del pecado, ya han obedecido de corazón a la forma de enseñanza que han recibido. 18 Una vez libres de la esclavitud del pecado, ustedes han entrado al servicio de la justicia. 19 (Hablo en términos humanos, porque ustedes, por su debilidad, no pueden entender bien estas cosas.) De modo que, así como antes entregaron su cuerpo al servicio de la impureza y la maldad para hacer lo malo, entreguen también ahora su cuerpo al servicio de la justicia, con el fin de llevar una vida santa.

20 Cuando ustedes todavía eran esclavos del pecado, no estaban al servicio de la justicia; 21 pero ¿qué provecho sacaron entonces? Ahora ustedes se avergüenzan de esas cosas, pues sólo llevan a la muerte. 22 Pero ahora, libres de la esclavitud del pecado, han entrado al servicio de Dios. Esto sí les es provechoso, pues el resultado es la vida santa y, finalmente, la vida eterna. 23 El pago que da el pecado es la muerte, pero el don de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor.

Reflexiona

Al igual que al comienzo de la lectura de ayer (6:1), Pablo plantea una pregunta retórica en el versículo 15. ¿Cuál es su respuesta a esta pregunta? ¿Por qué el apóstol nos exhorta a llegar a estar «al servicio de la justicia» (versículo 18)? ¿Qué significa eso para ti?

Ora

Dios libertador, me rindo a tu voluntad para llegar a estar al servicio de la justicia con propósitos santos. Tú me has liberado del pecado, y dedico mi vida a ti. Oro en tu santo nombre. Amén.

Lectura para mañana

1 Pedro 1:1–12: Los seguidores de Jesús son animados a estar llenos de una esperanza viva.