Introducción
Juan 5:1–18: Jesús sana a un hombre en sábado, y su acción enfurece a las autoridades judías, que ahora están decididas a matarlo. Los líderes religiosos reprenden al hombre sanado por llevar su camilla, ya que cargar el lecho (o camilla) en sábado se consideraba trabajo y, por lo tanto, contrario a la Ley. Jesús confronta a las autoridades judías y su interpretación de la Ley, que prohíbe a los judíos y a sus siervos realizar trabajo en sábado.
Versículo bíblico para hoy: Juan 5:17 DHH
Jesús les dijo: —Mi Padre siempre ha trabajado, y yo también trabajo.
Lectura
5 Algún tiempo después, los judíos celebraban una fiesta, y Jesús volvió a Jerusalén. 2 En Jerusalén, cerca de la puerta llamada de las Ovejas, hay un estanque que en hebreo se llama Betzatá. Tiene cinco pórticos, 3 en los cuales se encontraban muchos enfermos, ciegos, cojos y tullidos echados en el suelo. 5 Había entre ellos un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años. 6 Cuando Jesús lo vio allí acostado y se enteró del mucho tiempo que llevaba así, le preguntó:
—¿Quieres recobrar la salud?
7 El enfermo le contestó:
—Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se remueve el agua. Cada vez que quiero meterme, otro lo hace primero.
8 Jesús le dijo:
—Levántate, alza tu camilla y anda.
9 En aquel momento el hombre recobró la salud, alzó su camilla y comenzó a andar. Pero como era sábado, 10 los judíos dijeron al que había sido sanado:
—Hoy es sábado; no te está permitido llevar tu camilla.
11 Aquel hombre les contestó:
—El que me devolvió la salud, me dijo: “Alza tu camilla y anda.”
12 Ellos le preguntaron:
—¿Quién es el que te dijo: “Alza tu camilla y anda”?
13 Pero el hombre no sabía quién lo había sanado, porque Jesús había desaparecido entre la mucha gente que había allí. 14 Después Jesús lo encontró en el templo, y le dijo:
—Mira, ahora que ya estás sano, no vuelvas a pecar, para que no te pase algo peor.
15 El hombre se fue y comunicó a los judíos que Jesús era quien le había devuelto la salud. 16 Por eso los judíos perseguían a Jesús, pues hacía estas cosas en sábado. 17 Pero Jesús les dijo:
—Mi Padre siempre ha trabajado, y yo también trabajo.
18 Por esto, los judíos tenían aún más deseos de matarlo, porque no solamente no observaba el mandato sobre el sábado, sino que además se hacía igual a Dios al decir que Dios era su propio Padre.
Reflexiona
El estanque mencionado en la lectura para hoy estaba justo al norte del área del templo. Se creía que la primera persona enferma que entrara en el estanque después de que el agua se agitara sería sanada. ¿Qué le dijo Jesús al paralítico (versículo 8)? ¿Cómo desafió la respuesta de Jesús a las autoridades judías la ley que prohibía trabajar en sábado (versículo 17)? ¿Qué te enseña este versículo acerca de Dios? ¿Qué enfureció a las autoridades judías (versículo 18)?
Ora
Señor Jesús, abre mis oídos y mi corazón para escuchar tu voz, y enséñame a ser obediente a tu voluntad. Ayúdame cuando sea débil y esté tentado a pecar, y recuérdame que tú «siempre estás obrando», listo para alcanzarme con tu misericordia y amor. Amén.
Lectura para mañana
Juan 5:19–29: Jesús responde a quienes cuestionan su autoridad.