Introducción

Deuteronomio 34:1–12: La lectura para hoy es la conclusión del libro de Deuteronomio. Desde la cima del monte Pisgá (otro nombre para el monte Nebo), en Moab, el Señor le muestra a Moisés la Tierra Prometida, pero no se le permite entrar en ella (como se señaló en la lectura de ayer). Moisés muere a la edad de 120 años y es llorado por el pueblo durante treinta días.

Versículo bíblico para hoy: Deuteronomio 34:10 DHH

Sin embargo, nunca más hubo en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor hablara cara a cara.

Lectura

34 Moisés subió del desierto de Moab al monte Nebo, a la cumbre del monte Pisgá, que está frente a Jericó. Desde allí el Señor le hizo contemplar toda la región de Galaad hasta el territorio de Dan, las regiones de Neftalí, Efraín y Manasés, todo el territorio de Judá hasta el mar Mediterráneo, el Négueb, el valle del Jordán y la llanura de Jericó, ciudad de las palmeras, hasta Sóar. Y el Señor le dijo:

«Éste es el país que yo juré a Abraham, Isaac y Jacob que daría a sus descendientes. He querido que lo veas con tus propios ojos, aunque no vas a entrar en él.»

Y así Moisés, el siervo de Dios, murió en la tierra de Moab, tal como el Señor lo había dicho, y fue enterrado en un valle de la región de Moab, frente a Bet-peor, en un lugar que hasta la fecha nadie conoce. Murió a los ciento veinte años de edad, habiendo conservado hasta su muerte buena vista y buena salud.

Los israelitas lloraron a Moisés durante treinta días en el desierto de Moab, cumpliendo así los días de llanto y luto por su muerte. Y Josué, hijo de Nun, recibió de Moisés sabiduría, pues Moisés puso sus manos sobre él; así que los israelitas le obedecieron e hicieron como el Señor había ordenado a Moisés.

10 Sin embargo, nunca más hubo en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor hablara cara a cara, 11 o que hiciera todos los prodigios y maravillas que el Señor le mandó hacer en Egipto contra el faraón, sus funcionarios y todo su país, 12 o que le igualara en poder y en los hechos grandes e importantes que hizo a la vista de todo Israel.

Reflexiona

Moisés fue un profeta que comprendía la voluntad de Dios, la interpretaba para el pueblo y la llevaba a cabo como siervo de Dios. Vuelve a leer los versículos 10–12. ¿Cómo es recordado Moisés? ¿De qué maneras honras y recuerdas a aquellos que han ayudado a formarte y guiarte en tu camino de fe?

Ora

Dios de promesa, gracias por tu amor constante y tu cuidado. Acércame a ti y dirige mis pasos en este día. Enséñame tus caminos para que pueda servirte fielmente siempre. Oro en tu santo nombre. Amén.

Lectura para mañana

Josué 1:1–18: Dios ordena a Josué que conquiste Canaán.