Introducción
Deuteronomio 1:9–18: El libro de Deuteronomio presenta las últimas palabras de Moisés a la generación de israelitas que está lista para entrar y ocupar la tierra prometida. Su discurso inicial repasa la travesía de Israel por el desierto desde el monte Sinaí hasta el lugar donde ahora están acampados en las llanuras de Moab (versículos 1–8). En la lectura para hoy, Moisés nombra jueces para ayudar a llevar la responsabilidad del liderazgo.
Versículo bíblico para hoy: Deuteronomio 1:16b DHH
[Moisés dijo]: “Atiendan a todos y háganles justicia, tanto a sus compatriotas como a los extranjeros.”
Lectura
9 »En aquella misma ocasión yo les dije a ustedes: “Yo solo no puedo hacerme cargo de todos ustedes. 10 Tantos hijos les ha dado el Señor su Dios, que ahora son ustedes un pueblo tan numeroso como las estrellas del cielo. 11 ¡Que el Señor y Dios de sus antepasados los haga mil veces más numerosos de lo que ahora son, y los bendiga conforme a la promesa que les hizo! 12 Yo solo, sin embargo, no puedo llevar la pesada carga de atender todos sus problemas y pleitos. 13 Por lo tanto, escojan de cada tribu hombres sabios, inteligentes y experimentados, para que yo los ponga como jefes de ustedes.”
14 »Y ustedes me respondieron: “Nos parece muy bien lo que propones.”
15 »Entonces tomé de cada tribu de ustedes los hombres más sabios y experimentados, y les di autoridad sobre ustedes; a unos los puse a cargo de mil hombres, a otros a cargo de cien, a otros de cincuenta, a otros de diez, y a otros los puse a cargo de cada tribu. 16 Al mismo tiempo les di a sus jueces las siguientes instrucciones: “Atiendan a todos y háganles justicia, tanto a sus compatriotas como a los extranjeros; 17 y al dictar sentencia, no hagan ninguna distinción de personas: atiendan tanto a los humildes como a los poderosos, sin tenerle miedo a nadie, porque el juicio es de Dios. Y si se les presenta algún caso difícil, pásenmelo para que yo lo atienda.”
18 »En aquella ocasión les di amplias instrucciones acerca de todo lo que debían hacer.
Reflexiona
Moisés reconoce que el liderazgo es una responsabilidad que no puede llevar adelante solo (versículo 9). ¿Cómo instruye a los que fueron nombrados para servir como jueces (versículos 16–17)? ¿Cómo se manejan las responsabilidades de liderazgo dentro de tu comunidad de fe? ¿Cómo se resuelven los conflictos?
Ora
Dios soberano, cuando enfrente situaciones que impliquen desacuerdos o conflictos, ayúdame a discernir tu voluntad para que los asuntos puedan resolverse con justicia y paz. Oro en tu santo nombre. Amén.
Lectura para mañana
Deuteronomio 10:12–22: Lo que Dios demanda.