Introducción
Nehemías 8:1–12: Esdras, sacerdote y estudioso de la Ley, había llegado a Jerusalén algunos años antes que Nehemías (véase Esdras 7). Al igual que Nehemías, había alcanzado una posición elevada en la corte persa. En la lectura para hoy, cuando todo el pueblo ya está establecido en sus ciudades, se reúne en Jerusalén para escuchar a Esdras hacer una lectura pública de la Ley. Los levitas explican la Ley al pueblo y se unen a Esdras y Nehemías para decirle al pueblo lo que debe hacer.
Versículo bíblico para hoy: Nehemías 8:10b DHH
[Esdras, Nehemías y los levitas dijeron:] “Hoy es un día dedicado a nuestro Señor. No estén tristes, porque la alegría del Señor es nuestro refugio.”
Lectura
8 1 Entonces todo el pueblo en masa se reunió en la plaza que está frente a la puerta del Agua, y le dijeron al maestro Esdras que trajera el libro de la ley de Moisés, que el Señor había dado a Israel. 2 El día primero del mes séptimo, el sacerdote Esdras trajo el libro de la ley ante la reunión compuesta de hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón; 3 y desde la mañana hasta el mediodía lo leyó en presencia de todos ellos, delante de la plaza que está frente a la puerta del Agua.
Todo el pueblo estaba atento a la lectura del libro de la ley. 4 El maestro Esdras estaba de pie sobre una tribuna de madera construida para ese fin. También de pie y a su derecha estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilquías y Maaseías. A su izquierda estaban Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam. 5 Entonces Esdras abrió el libro a la vista de todo el pueblo, ya que se le podía ver por encima de todos; y al abrirlo, todo el mundo se puso de pie. 6 Entonces Esdras alabó al Señor, el Dios todopoderoso, y todo el pueblo, con los brazos en alto, respondió: «Amén, amén.» Luego se inclinaron hasta tocar el suelo con la frente, y adoraron al Señor.
7 Los levitas Josué, Baní, Serebías, Jamín, Acub, Sabtai, Hodías, Maaseías, Quelitá, Azarías, Jozabad, Hanán y Pelaías explicaban la ley al pueblo. Mientras la gente permanecía en su sitio, 8 ellos leían en voz alta el libro de la ley de Dios, y lo traducían para que se entendiera claramente la lectura. 9 Y como todo el pueblo lloraba al oír los términos de la ley, tanto el gobernador Nehemías como el maestro y sacerdote Esdras, y los levitas que explicaban la ley al pueblo, dijeron a todos que no se pusieran tristes ni lloraran, porque aquel día estaba dedicado al Señor, su Dios. 10 Además les dijo Esdras: «Vayan y coman de lo mejor, beban vino dulce e inviten a quienes no tengan nada preparado, porque hoy es un día dedicado a nuestro Señor. No estén tristes, porque la alegría del Señor es nuestro refugio.»
11 También los levitas calmaban a la gente, diciéndoles que se callaran y no lloraran, porque era un día dedicado al Señor. 12 Entonces toda la gente se fue a comer y beber, y a compartir su comida y celebrar una gran fiesta, porque habían comprendido lo que se les había enseñado.
Reflexiona
¿Por qué los levitas explican la Ley al pueblo (versículo 8)? ¿Quién o qué te ayuda a entender las Escrituras?
Ora
Señor Dios, mientras leo y estudio las Escrituras, abre mi mente, mis ojos y mis oídos para comprender y seguir tus enseñanzas. Oro en tu santo nombre. Amén.
Lectura para mañana
Nehemías 8:13–18: El pueblo celebra la fiesta de las Enramadas.