Introducción
Job 1:1–12: Durante los próximos diez días leeremos el libro de Job, la historia de un hombre bueno que sufre una catástrofe total: pierde a su familia y sus bienes, y es afligido por una enfermedad repulsiva. Debido a que ha sido un hombre excepcionalmente bueno y justo, no puede comprender cómo Dios podría permitir que esto suceda. Aunque no pierde su fe, anhela ser vindicado delante de Dios y recuperar su honor como hombre íntegro. En la lectura para hoy, Satanás desafía a Dios a quitarle a Job todo lo que tiene y hacerlo sufrir para ver si continúa confiando en Dios, y Dios acepta este desafío.
Versículo bíblico para hoy: Job 1:8b DHH
[El Señor dijo:] “No hay nadie en la tierra como [Job], que me sirva tan fielmente y viva una vida tan recta y sin tacha, cuidando de no hacer mal a nadie.”
Lectura
1 En la región de Us había un hombre llamado Job, que vivía una vida recta y sin tacha, y que era un fiel servidor de Dios, cuidadoso de no hacer mal a nadie. 2 Job tenía siete hijos y tres hijas, 3 y era dueño de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas asnas. Tenía también un gran número de esclavos. Era el hombre más rico de todo el oriente.
4 Los hijos de Job acostumbraban celebrar banquetes en casa de cada uno de ellos, por turno, y siempre invitaban a sus tres hermanas. 5 Terminados los días del banquete, Job llamaba a sus hijos y, levantándose de mañana, ofrecía holocaustos por cada uno de ellos, para purificarlos de su pecado. Esto lo hacía Job siempre, pensando que sus hijos podían haber pecado maldiciendo a Dios en su interior.
6 Un día en que debían presentarse ante el Señor sus servidores celestiales, se presentó también el ángel acusador entre ellos. 7 El Señor le preguntó:
—¿De dónde vienes?
Y el acusador contestó:
—He andado recorriendo la tierra de un lado a otro.
8 Entonces le dijo el Señor:
—¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él, que me sirva tan fielmente y viva una vida tan recta y sin tacha, cuidando de no hacer mal a nadie.
9 Pero el acusador respondió:
—Pues no de balde te sirve con tanta fidelidad. 10 Tú no dejas que nadie lo toque, ni a él ni a su familia ni a nada de lo que tiene; tú bendices todo lo que hace, y él es el hombre más rico en ganado de todo el país. 11 Pero quítale todo lo que tiene y verás cómo te maldice en tu propia cara.
12 El Señor respondió al acusador:
—Está bien. Haz lo que quieras con todas las cosas de Job, con tal de que a él mismo no le hagas ningún daño.
Entonces el acusador se retiró de la presencia del Señor.
Reflexiona
¿Cómo ha sido bendecido Job por Dios? ¿Cómo describe Dios a Job? ¿Cuál es el desafío de Satanás a Dios?
Ora
Soberano Dios, ayúdame a resistir cualquier desafío que pueda enfrentar hoy. Guíame en tu sabiduría. Tú eres siempre fiel, y confío en tu amor constante. Amén.
Lectura para mañana
Job 1:13–22: Los hijos de Job y su riqueza son destruidos.