Introducción

Ester 4:1–17: La lectura para hoy continúa el relato del complot de Amán contra los judíos en Persia. Al enterarse de la orden real de matar a todos los judíos del Imperio, Mardoqueo se lamenta vestido de ropas ásperas y cubierto de ceniza. Luego envía un mensajero a Ester para pedirle que interceda ante su esposo, el rey Asuero, y le pida misericordia. Ella acepta, pero pide que los judíos de la ciudad se reúnan para ayunar y orar por ella, ya que acercarse al rey sin haber sido convocada podía ser castigado con la muerte.

Versículo bíblico para hoy: Ester 4:16 DHH

[Ester dijo:] “Ve y reúne a todos los judíos de Susa, para que ayunen por mí. Que no coman ni beban nada durante tres días y tres noches. Mis criadas y yo haremos también lo mismo, y después iré a ver al rey, aunque eso vaya contra la ley. Y si me matan, que me maten.”

Lectura

4 Cuando Mardoqueo supo todo lo que había pasado, se rasgó la ropa en señal de dolor, se vistió con ropas ásperas, se echó ceniza sobre la cabeza y empezó a recorrer la ciudad dando gritos llenos de amargura. 2 Así llegó hasta la entrada del palacio real, pues no se permitía que entrara nadie vestido de tal manera. 3 También en cada provincia adonde llegaban la orden y el edicto del rey, hubo gran aflicción entre los judíos, los cuales manifestaban su tristeza con ayunos, lágrimas y lamentos, y muchos de ellos se acostaron sobre ceniza y se vistieron con ropas ásperas. 4 Las criadas que estaban al servicio de la reina Ester y los hombres que formaban su guardia personal, comunicaron a ésta lo que estaba sucediendo. Entonces la reina se llenó de angustia y envió ropa a Mardoqueo para que se cambiara la ropa áspera que tenía puesta, pero él no quiso aceptarla. 5 Ester llamó entonces a Hatac, que era oficial de la guardia real, y le ordenó que fuera a ver a Mardoqueo y le preguntara qué estaba sucediendo y por qué hacía todo aquello. 6 Hatac fue a hablar con Mardoqueo, que estaba en la plaza de la ciudad, frente a la puerta del palacio real, 7 y Mardoqueo lo puso al corriente de lo que pasaba y de la cantidad de plata que Amam había prometido entregar al tesoro real a cambio de que los judíos fueran exterminados. 8 También le entregó una copia del decreto de exterminación publicado en Susa, para que se la diera a Ester y así pudiera ella estar informada de todo. También le recomendaba a Ester que hablara personalmente con el rey y le suplicara que interviniera en favor de su pueblo. 9 Hatac regresó y le contó a Ester lo que Mardoqueo le había dicho. 10 Entonces Ester envió nuevamente a Hatac con la siguiente respuesta para Mardoqueo: 11 «Todos los que sirven al rey, y los habitantes de las provincias bajo su gobierno, saben que hay una ley que condena a muerte a todo hombre o mujer que entre en el patio interior del palacio para ver al rey sin que él lo haya llamado, a no ser que el rey tienda su cetro de oro hacia esa persona en señal de clemencia, y le perdone así la vida. Por lo que a mí toca, hace ya treinta días que no he sido llamada por el rey.» 12 Cuando Mardoqueo recibió la respuesta de Ester, 13 le envió a su vez este mensaje: «No creas que tú, por estar en el palacio real, vas a ser la única judía que salve la vida. 14 Si ahora callas y no dices nada, la liberación de los judíos vendrá de otra parte, pero tú y la familia de tu padre morirán. ¡A lo mejor tú has llegado a ser reina precisamente para ayudarnos en esta situación!» 15 Entonces Ester envió esta respuesta a Mardoqueo: 16 «Ve y reúne a todos los judíos de Susa, para que ayunen por mí. Que no coman ni beban nada durante tres días y tres noches. Mis criadas y yo haremos también lo mismo, y después iré a ver al rey, aunque eso vaya contra la ley. Y si me matan, que me maten.» 17 Entonces Mardoqueo se fue y cumplió todas las indicaciones de Ester.

Reflexiona

Lee nuevamente los versículos 13–14. ¿Qué dice Mardoqueo que sucederá si Ester permanece en silencio? Aunque le advierte que no tener valor la llevará a la muerte, no parece dudar de que Dios salvará a los judíos de una manera u otra. ¿Qué nos dice esto acerca de su fe y cómo arroja luz sobre su anterior lamento? Ester está dispuesta a morir si es necesario, pero también pide ayuda a toda la comunidad judía. ¿Qué les pide que hagan (versículo 16)? ¿Hay creyentes que se encuentran en situaciones peligrosas a quienes puedas apoyar de una manera similar?

Ora

Señor Dios, nuestra esperanza está en ti. Permítenos dar testimonio de ti en todo lo que hacemos, apoyándonos unos a otros en oración, ayuno y sacrificio personal. Fortalécenos en cada prueba, para que permanezcamos como tus fieles siervos hasta el fin. Amén.

Lectura para mañana

Ester 5:1–14: Ester invita al rey Asuero y a Amán a un banquete.