Introducción

Ester 5:1–14: Ester visita al rey Asuero con un plan para salvar a los judíos, a pesar de que él ha ordenado su muerte en todo el Imperio persa. Ella lo invita a dos banquetes junto con el primer ministro, Amán. Después del primero, Amán ve a Mardoqueo y se enfurece cuando este vuelve a negarse a honrarlo (véase Ester 3:1–6). Pero Amán se jacta del favor que tiene ante el rey y planea hacer colgar a Mardoqueo al día siguiente.

Versículo bíblico para hoy: Ester 5:9b DHH

[Amán] se llenó de ira al ver que Mardoqueo, que estaba a la puerta del palacio, no se levantaba y ni siquiera se movía al verlo pasar.

Lectura

5 Tres días después, Ester se puso las vestiduras reales y entró en el patio interior de palacio, deteniéndose ante la sala en que el rey estaba sentado en su trono, el cual quedaba frente a la puerta. 2 En cuanto el rey vio a la reina Ester en el patio, se mostró cariñoso con ella y extendió hacia ella el cetro de oro que llevaba en la mano. Ester se acercó y tocó el extremo del cetro, 3 y el rey le preguntó:—¿Qué te pasa, reina Ester? ¿Qué deseas? ¡Aun si me pides la mitad de mi reino, te la concederé!Y Ester respondió: 4 —Si le parece bien a Su Majestad, le ruego que asista hoy al banquete que he preparado en su honor, y que traiga también a Amam.Entonces el rey ordenó: 5 —Busquen en seguida a Amam, y que se cumpla el deseo de la reina Ester.Así el rey y Amam fueron al banquete que la reina había preparado. 6 Durante el banquete, el rey dijo a Ester:—¡Pídeme lo que quieras, y te lo concederé, aun si me pides la mitad de mi reino! 7 Y Ester contestó:—Sólo deseo y pido esto: 8 que si Su Majestad me tiene cariño y accede a satisfacer mi deseo y a concederme lo que pido, asista mañana, acompañado de Amam, a otro banquete que he preparado en su honor. Entonces haré lo que Su Majestad me pide. 9 Amam salió del banquete muy contento y satisfecho; pero se llenó de ira al ver que Mardoqueo, que estaba a la puerta del palacio, no se levantaba y ni siquiera se movía al verlo pasar. 10 Sin embargo, en ese momento no demostró el odio que sentía; pero cuando llegó a su casa mandó llamar a sus amigos y a Zeres, su mujer, 11 y habló con ellos de sus grandes riquezas, de los muchos hijos que tenía, y de cómo el rey lo había distinguido entre sus funcionarios y colaboradores, dándole un puesto superior al de todos ellos. 12 Y añadió:—Además, yo soy el único a quien la reina Ester ha invitado al banquete que hoy ofreció al rey; y me ha invitado de nuevo al banquete que le ofrecerá mañana. 13 Sin embargo, mientras yo vea a ese judío Mardoqueo sentado a la puerta del palacio real, todo esto no significará nada para mí. 14 Entonces su mujer y todos sus amigos le dijeron:—Manda construir una horca, de unos veintidós metros de altura, y mañana por la mañana pídele al rey que cuelguen en ella a Mardoqueo. Así podrás ir al banquete con el rey sin ninguna preocupación.Esta idea le agradó a Amam, y mandó preparar la horca.

Reflexiona

¿Qué le promete el rey Asuero a Ester que demuestra cuánto la estima (versículos 3, 6)? ¿Por qué Ester le pide a Asuero dos banquetes, esperando hasta que el primero esté en curso para pedirle un segundo (versículo 7)? Lee nuevamente el versículo 12. ¿Alguna vez has permitido que pequeñas decepciones o insultos arruinen tu aprecio por bendiciones mayores? ¿Cómo puede el caso de Amán ilustrar el peligro de guardar rencor?

Ora

Señor Dios, todo lo que tenemos proviene de ti. No permitas que quedemos ciegos por nuestra ambición, poniendo nuestra confianza en nuestros logros y olvidando tus dones. Que te honremos en todo lo que hacemos, mostrando amor a los demás y, sobre todo, a ti. Amén.

Lectura para mañana

Ester 6:1–13: El rey Asuero honra a Mardoqueo.