Introducción

Romanos 1:1–17: Hoy comenzamos a leer extractos de Romanos, una carta en la que el apóstol Pablo ofrece un resumen detallado de las buenas noticias acerca de Jesucristo. Pablo escribió esta carta alrededor de los años 55–56 d.C. para presentarse a los seguidores de Cristo en Roma, quienes probablemente incluían tanto a nuevos cristianos gentiles como a cristianos judíos. En la lectura para hoy, Pablo señala que es un apóstol llamado a predicar las buenas noticias. Ofrece una oración de gratitud por los cristianos de Roma y expresa su confianza en el evangelio, el cual declara que es «poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación».

Versículo bíblico para hoy: Romanos 1:17b DHH

Así lo dicen las Escrituras: “El justo por la fe vivirá.”

Lectura

1 Los saluda Pablo, siervo de Cristo Jesús llamado por él para ser apóstol y apartado para anunciar el evangelio de Dios.

Por medio de sus profetas, Dios ya lo había prometido en las santas Escrituras. 3-4 Es el mensaje que trata de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor, quien nació, como hombre, de la descendencia de David, pero a partir de su resurrección fue constituido Hijo de Dios con plenos poderes, como espíritu santificador.

Por medio de Jesucristo recibí el privilegio de ser apóstol, puesto a su servicio, para que en todas las naciones haya quienes crean en él y le obedezcan. 6-7 Entre ellos están también ustedes, que viven en Roma. Dios los ama, y los ha llamado a ser de Jesucristo y a formar parte del pueblo santo. Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre ustedes.

En primer lugar, por medio de Jesucristo doy gracias a mi Dios por cada uno de ustedes, porque en todas partes se habla de su fe. Dios, a quien yo sirvo con todo mi corazón anunciando el evangelio de su Hijo, es testigo de que continuamente los recuerdo, 10 y en mis oraciones pido siempre a Dios que, si es su voluntad, me conceda que vaya por fin a visitarlos. 11 Porque deseo verlos y prestarles alguna ayuda espiritual, para que estén más firmes; 12 es decir, para que nos animemos unos a otros con esta fe que ustedes y yo tenemos.

13 Quiero que sepan, hermanos, que muchas veces me he propuesto ir a verlos, pero hasta ahora siempre se me han presentado obstáculos. Mi deseo es recoger alguna cosecha espiritual entre ustedes, como la he recogido entre las otras naciones. 14 Me siento en deuda con todos, sean cultos o incultos, sabios o ignorantes; 15 por eso estoy tan ansioso de anunciarles el evangelio también a ustedes que viven en Roma.

16 No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar, pero también los que no lo son. 17 Pues el evangelio nos muestra de qué manera Dios nos hace justos: es por fe, de principio a fin. Así lo dicen las Escrituras: «El justo por la fe vivirá.»

Reflexiona

Vuelve a leer los versículos 2–7. ¿Cómo describe Pablo las buenas noticias? ¿Cómo describe aquello a lo que ha sido llamado? ¿Qué significan para ti las «buenas noticias»? Según Pablo, ¿cuál es el poder del evangelio (versículos 16–17)?

Ora

Dios santo, tengo confianza en el evangelio, sabiendo que es tu poder para salvar a todos los que creen y que, por medio de la fe, son puestos en una relación correcta contigo. Gracias, Señor Dios, por tu amor salvador. Amén.

Lectura para mañana

Romanos 3:21–31: El apóstol Pablo describe cómo es que somos considerados justos.