Introducción

Deuteronomio 10:12–22: la lectura para hoy presenta la obediencia que Dios demanda.

Versículo bíblico para hoy: Deuteronomio 10:20 DHH

[Moisés dijo]: “Honren al Señor su Dios, y adórenlo solo a él; séanle fieles, y cuando tengan que hacer un juramento, háganlo en su nombre.”

Lectura

12 »Y ahora, israelitas, ¿qué pide de ustedes el Señor su Dios? Solamente que lo honren y sigan todos sus caminos; que lo amen y lo adoren con todo su corazón y con toda su alma, 13 y que cumplan sus mandamientos y sus leyes, para que les vaya bien. 14 Tengan en cuenta que del Señor su Dios son los cielos y lo más alto de los cielos, la tierra y todo lo que hay en ella. 15 Sin embargo, el Señor prefirió a los antepasados de ustedes y los amó, y después escogió a los descendientes de ellos, que son ustedes, de entre todos los demás pueblos, tal como se puede ver hoy.

16 »Pongan en su corazón la marca de la alianza, y no sigan siendo tercos, 17 porque el Señor su Dios es el Dios de dioses y el Señor de señores; él es el Dios soberano, poderoso y terrible, que no hace distinciones ni se deja comprar con regalos; 18 que hace justicia al huérfano y a la viuda, y que ama y da alimento y vestido al extranjero que vive entre ustedes. 19 Ustedes, pues, amen al extranjero, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto.

20 »Honren al Señor su Dios, y adórenlo sólo a él; séanle fieles, y cuando tengan que hacer un juramento, háganlo en su nombre. 21 Porque él es el motivo de la alabanza de ustedes; él es su Dios, que ha hecho por ustedes estas cosas grandes y maravillosas que han visto. 22 Cuando los antepasados de ustedes llegaron a Egipto, eran sólo setenta personas, pero ahora el Señor su Dios los ha hecho aumentar en número como las estrellas del cielo.

Reflexiona

Basándote en la lectura para hoy, ¿por qué Dios exige obediencia? ¿Cómo es esa obediencia? ¿De qué maneras demuestras tu reverencia hacia Dios?

Ora

Señor Dios, enséñame a ser fiel y a hacer todo lo que tú mandas. Ayúdame a amarte y servirte con todo mi corazón y a obedecer tus leyes. Tú eres mi Dios, y te alabo por todas las maravillas que has hecho. Amén.

Lectura para mañana

Deuteronomio 15:1–11: Las deudas deben ser canceladas al final de cada séptimo año.