Introducción
Deuteronomio 6:1–9: En la lectura para hoy, Moisés le dice al pueblo que el Señor quiere que obedezcan sus mandamientos una vez que hayan entrado en la Tierra Prometida. Los exhorta a escuchar y obedecer, para que puedan convertirse en una nación fuerte. Luego comparte el mandamiento central (versículo 5), posteriormente enfatizado por Jesús: amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, alma y fuerzas (véase Mateo 22:37–40).
Versículo bíblico para hoy: Deuteronomio 6:7
[Moisés dijo:] “Enséñaselas continuamente a tus hijos; háblales de ellas, tanto en tu casa como en el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes.”
Lectura
6 »Éstos son los mandamientos, leyes y decretos que el Señor su Dios me ha ordenado enseñarles, para que los pongan en práctica en el país del cual van a tomar posesión. 2 De esta manera honrarán al Señor su Dios, y cumplirán durante toda su vida las leyes y los mandamientos que yo les mando a ustedes, a sus hijos y a sus nietos; y así vivirán muchos años. 3 Por lo tanto, israelitas, pónganlos en práctica. Así les irá bien y llegarán a ser un pueblo numeroso en esta tierra donde la leche y la miel corren como el agua, tal como el Señor y Dios de sus antepasados se lo ha prometido.
4 »Oye, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor.
5 »Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
6 »Grábate en la mente todas las cosas que hoy te he dicho, 7 y enséñaselas continuamente a tus hijos; háblales de ellas, tanto en tu casa como en el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Lleva estos mandamientos atados en tu mano y en tu frente como señales, 9 y escríbelos también en los postes y en las puertas de tu casa.
Reflexiona
¿Qué le dice Moisés al pueblo que haga? ¿Por qué deben escribir y hablar de las leyes repetidamente? ¿De qué manera podría esta disciplina influir en su comprensión y práctica de la ley? ¿Cómo podría ser útil esta disciplina en tu vida diaria?
Ora
Señor, deseo conocerte más profundamente día a día. Ayúdame a mantener tu Palabra presente en mi mente para que pueda profundizar mi fe y compartirla con otros. Amén.
Lectura para mañana
Deuteronomio 7:1–11: El pueblo le pertenece al Señor.