Introducción

Hebreos 1:1–14: La carta a los Hebreos fue escrita a un grupo de cristianos que, enfrentando una oposición cada vez mayor, corrían el riesgo de abandonar la fe cristiana. El autor los anima a perseverar en su fe, enfatizando que Jesucristo es la revelación verdadera y definitiva de Dios. La lectura para hoy explica que los antiguos profetas transmitieron el mensaje de Dios a su pueblo, pero que ahora Dios ha enviado a Jesús para proclamar su mensaje, lograr el perdón de los pecados de la humanidad y gobernar sobre toda la creación para siempre.

Versículo bíblico para hoy: Hebreos 1:3a GNT

Él es el resplandor glorioso de Dios, la imagen misma de lo que Dios es.

Lectura

En tiempos antiguos Dios habló a nuestros antepasados muchas veces y de muchas maneras por medio de los profetas. Ahora, en estos tiempos últimos, nos ha hablado por su Hijo, mediante el cual creó los mundos y al cual ha hecho heredero de todas las cosas. Él es el resplandor glorioso de Dios, la imagen misma de lo que Dios es y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de limpiarnos de nuestros pecados, se ha sentado en el cielo, a la derecha del trono de Dios, y ha llegado a ser superior a los ángeles, pues ha recibido en herencia un título mucho más importante que el de ellos.

Porque Dios nunca dijo a ningún ángel:

«Tú eres mi Hijo;
yo te he engendrado hoy.»

Ni dijo tampoco de ningún ángel:

«Yo seré un padre para él,
y él será un hijo para mí.»

Pero en otro lugar, al presentar a su Hijo primogénito al mundo, dice:

«Que todos los ángeles de Dios lo adoren.»

Respecto a los ángeles, Dios dice:

«Hace que sus ángeles sean como vientos,
y como llamas de fuego sus servidores.»

Pero respecto al Hijo, dice:

«Tu reinado, oh Dios, es eterno,
y es un reinado de justicia.
Has amado lo bueno y odiado lo malo;
por eso te ha escogido Dios, tu Dios,
y te ha colmado de alegría
más que a tus compañeros.»

10 También dice:

«Tú, oh Señor, afirmaste la tierra desde el principio;
tú mismo hiciste el cielo.
11 Todo ello dejará de existir,
pero tú permaneces para siempre.
Todo ello se gastará como la ropa;
12 ¡lo doblarás como se dobla un vestido,
lo cambiarás como quien se cambia de ropa!
Pero tú eres el mismo;
tu vida no terminará.»

13 Dios nunca dijo a ninguno de los ángeles:

«Siéntate a mi derecha,
hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies.»

14 Porque todos los ángeles son espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de quienes han de recibir en herencia la salvación.

Reflexiona

La lectura para hoy habla de que Jesús nos limpió «de nuestros pecados» (versículo 3) y que se encuentra en el cielo, sentado «a la derecha del trono de Dios», una forma tradicional de referirse al Cristo glorificado (véanse Salmos 110:1; Mateo 26:64). Dios ha puesto a Jesús sobre todas las cosas, incluidos los ángeles (versículo 4). ¿Cómo describe la lectura para hoy al Hijo de Dios?

Ora

Señor Jesús, al comenzar este nuevo año y comprometerme a dedicarme a tu Palabra cada día, ayúdame a escuchar cuando hablas y lléname de vida renovada, para que pueda llegar a ser tu siervo fiel. Amén.

Lectura para mañana

Hebreos 2:1–18: Jesús es nuestro misericordioso y fiel Sumo Sacerdote.