Introducción
Jeremías 7:1–15: La lectura para hoy suele llamarse el «Sermón del templo». Jeremías recibe la instrucción de advertir al pueblo que cambie su conducta para ser librado del castigo de Dios. La lectura concluye con una referencia a Silo, un lugar de poder sacerdotal y un santuario del Señor en el reino del norte, donde el Señor ya no habita (véanse Josué 21:1–2; 1 Samuel 1:3, 9), desde su caída ante los asirios en el 721 a.C. debido a la desobediencia del pueblo.
Versículo bíblico para hoy: Jeremías 7:5, 7 DHH
“Si mejoran su vida y sus obras y son justos los unos con los otros … yo los dejaré seguir viviendo aquí, en la tierra que di para siempre a sus antepasados.”
Lectura
7 El Señor se dirigió a Jeremías, y le dijo: 2 «Ponte a la entrada del templo del Señor y da a conocer allí este mensaje: Habitantes todos de Judá, que entran por estas puertas a adorar al Señor, escuchen este mensaje 3 del Señor todopoderoso, el Dios de Israel: “Mejoren su vida y sus obras, y yo los dejaré seguir viviendo en esta tierra. 4 No confíen en esos que los engañan diciendo: ¡Aquí está el templo del Señor, aquí está el templo del Señor!
5 »”Si mejoran su vida y sus obras y son justos los unos con los otros; 6 si no explotan a los extranjeros, a los huérfanos y a las viudas, ni matan a gente inocente en este lugar, ni dan culto a otros dioses, con lo que ustedes mismos se perjudicarían, 7 yo los dejaré seguir viviendo aquí, en la tierra que di para siempre a sus antepasados.
8 »”Ustedes confían en palabras engañosas que no les sirven de nada. 9 Roban, matan, cometen adulterio, juran en falso, ofrecen incienso a Baal, dan culto a dioses con los que ustedes nada tienen que ver, 10 y después vienen a este templo que me está dedicado, a presentarse ante mí. Se creen que aquí están seguros; creen que pueden seguir haciendo esas cosas que yo no soporto. 11 ¿Acaso piensan que este templo que me está dedicado es una cueva de ladrones? Yo he visto todo eso. Yo, el Señor, lo afirmo. 12 Vayan a mi santuario en Siló, el primer lugar que escogí para residir, y vean lo que hice con él por la maldad de mi pueblo Israel. 13 Y aunque una y otra vez les he advertido acerca de su conducta, ustedes no han querido obedecerme, y ni siquiera me han respondido. Yo, el Señor, lo afirmo. 14 Por eso, lo mismo que hice con el santuario de Siló, lo voy a hacer con este templo dedicado a mí, el cual les di a ustedes y a sus antepasados y en el que ustedes confían. 15 Los arrojaré a ustedes de mi presencia como antes arrojé a sus hermanos, los descendientes de Efraín.”
Reflexiona
La lectura para hoy advierte respecto a creer palabras engañosas. El pueblo afirma que el templo del Señor los protegerá, pero el Señor dice que han convertido el templo en una «cueva de ladrones» (versículo 11). Según los versículos 6–7, ¿cómo debe cambiar el pueblo para ser librados del castigo de Dios? El Señor les ha hablado «una y otra vez» (versículo 13). ¿Qué nos dice esto acerca del cuidado de Dios por el pueblo? ¿Cuándo podría Dios estarnos hablando «una y otra vez» hoy?
Ora
Señor Dios, enséñame a escuchar tu voz y a obedecer lo que dices. Eres verdaderamente paciente, lento para la ira y abundante en amor. Gracias por llevarme de vuelta a ti siempre que me desvío de tus enseñanzas. Amén.
Lectura para mañana
Nehemías 1:1–11: Nehemías ora por el pueblo de Israel.