Introducción

Jueces 6:28–40: La lectura de ayer concluyó con Gedeón construyendo un altar al Señor y destruyendo el altar a Baal (el dios cananeo), junto con el símbolo de la diosa de la fertilidad Asera. En ese tiempo, la familia de Gedeón y otras personas del pueblo adoraban a Baal. Por eso, cuando el pueblo descubre lo que Gedeón ha hecho, quieren matarlo. Gedeón reúne a los israelitas para la batalla, pero una vez más, busca una prueba de Dios para confirmar que ha sido escogido para rescatar a Israel.

Versículo bíblico para hoy: Jueces 6:34a DHH

El espíritu del Señor se adueñó de Gedeón.

Lectura

28 A la mañana siguiente, cuando la gente de la ciudad se levantó, se encontró con que el altar de Baal había sido echado abajo, lo mismo que el árbol sagrado que estaba junto al altar, y que además un toro había sido ofrecido en holocausto sobre el nuevo altar. 29 Unos a otros se preguntaban: «¿Quién habrá hecho esto?»

Cuando, después de mucho buscar y preguntar, supieron que lo había hecho Gedeón, el hijo de Joás, fueron y le dijeron a Joás:

30 —Saca a tu hijo, que lo vamos a matar. ¡Ha echado abajo el altar de Baal y el árbol sagrado que estaba junto al altar!

31 Pero Joás respondió a quienes le rodeaban:

—¿Van ustedes a defender a Baal, y a pelear en su favor? ¡Pues que muera antes del amanecer cualquiera que defienda a Baal! Si Baal es Dios, déjenlo que se defienda solo, puesto que era suyo el altar derribado.

32 Desde entonces comenzaron a llamar Jerubaal a Gedeón, y decían: «Que Baal se defienda de él», pues Gedeón había echado abajo el altar de Baal.

33 Entonces todos los madianitas y los amalecitas y la gente del oriente, se juntaron y cruzaron el río Jordán, y acamparon en el valle de Jezreel. 34 Pero el espíritu del Señor se adueñó de Gedeón, y éste tocó un cuerno de carnero para que se le unieran los del clan de Abiézer; 35 además mandó mensajeros para que llamaran a toda la tribu de Manasés a que se le uniera. También envió mensajeros a llamar a las tribus de Aser, Zabulón y Neftalí, que también salieron a reunirse con él.

36 Y Gedeón le dijo a Dios: «Si de veras me vas a usar para salvar a Israel, como tú mismo has dicho, 37 voy a poner el cuero lanudo de una oveja en el lugar donde se trilla el trigo. Si por la mañana la lana está mojada de rocío, pero la tierra está seca, sabré que de veras vas a usarme para salvar a Israel, como tú mismo has dicho.»

38 En efecto, así sucedió. Cuando Gedeón se levantó por la mañana, exprimió el cuero lanudo y sacó de él una taza llena de rocío. 39 Sin embargo, Gedeón dijo: «No te enojes conmigo si vuelvo a insistir. Pero quiero hacer una sola prueba más. Esta vez harás que la lana quede seca y que el rocío humedezca la tierra.»

40 Aquella noche Dios lo hizo así. Y a la mañana siguiente, la lana estaba seca y toda la tierra cubierta de rocío.

Reflexiona

¿Qué dijo Joás, el padre de Gedeón, en defensa de su hijo (versículo 31)? ¿Con qué nuevo nombre fue conocido Gedeón, y qué significa (versículo 32)? Gedeón busca poner a prueba a Dios de dos maneras (versículos 36–40). ¿Cuáles son estas pruebas y qué piensas sobre el hecho de que le pida esto a Dios? ¿Alguna vez has pedido una señal de Dios antes de realizar una tarea? Explica.

Ora

Dios todopoderoso, perdóname cuando he dudado de lo que tú me has llamado a hacer. Fortaléceme y empodérame con tu Espíritu para hacer tu voluntad y poner mi confianza en ti. Amén.

Lectura para mañana

Jueces 7:1–25: Gedeón derrota a los madianitas.