Introducción
Levítico 16:20–34: La lectura de ayer sobre el Día del perdón (Yom Kippur) describía los sacrificios del sumo sacerdote: un toro por sus propios pecados y los de su familia, y un macho cabrío por los pecados del pueblo. La lectura para hoy describe el ritual del «chivo expiatorio», en el que se envía un macho cabrío al desierto para llevarse los pecados del pueblo. El sacerdote impone sus manos sobre la cabeza del animal mientras confiesa todos los pecados que el pueblo ha cometido, transfiriendo así los pecados al macho cabrío. El macho cabrío es destinado a Azazel, que significa «dios feroz», y está asociado con el nombre de un demonio que se creía habitaba en el desierto.
Versículo bíblico para hoy: Levítico 16:31 DHH
Es una ley permanente: ese día será para ustedes un día especial de reposo y dedicado al ayuno.
Lectura
20 »Cuando Aarón haya terminado de purificar el santuario, la tienda del encuentro y el altar, mandará traer el chivo que aún esté vivo 21 y, poniendo sus manos sobre la cabeza del animal, confesará sobre él todas las maldades, rebeliones y pecados de los israelitas. De esta manera pondrá los pecados sobre la cabeza del chivo, y una persona se encargará de llevarlo y soltarlo en el desierto. 22 Así, al perderse el chivo en el desierto, se llevará todas las maldades de ellos a tierras deshabitadas. 23 Luego entrará Aarón en la tienda del encuentro y se quitará la ropa de lino que se puso para entrar en el santuario, y la dejará allí. 24 Allí mismo en el santuario se lavará con agua y, después de vestirse, saldrá para presentar su propio holocausto y el que debe ofrecer por el pueblo, y así obtendrá el perdón por sus pecados y los del pueblo. 25 La grasa del sacrificio por el pecado la quemará en el altar; 26 y el que haya llevado el chivo para soltarlo a Azazel, se lavará la ropa y se lavará a sí mismo con agua, y después podrá entrar en el campamento.
27 »El becerro y el chivo que fueron sacrificados por el pecado, y cuya sangre fue llevada al santuario para obtener el perdón de los pecados, serán llevados fuera del campamento, y su piel, carne y desechos serán quemados. 28 La persona que los queme deberá lavarse la ropa y lavarse a sí misma con agua, y después podrá entrar en el campamento.
29 »Ésta será una ley permanente para ustedes: el día diez del mes séptimo deberán ustedes dedicarlo al ayuno y suspender todas sus labores, lo mismo los israelitas que los extranjeros que vivan entre ustedes, 30 pues en ese día se obtendrá el perdón de los pecados de ustedes delante del Señor, y quedarán limpios de todos ellos. 31 Es una ley permanente: ese día será para ustedes un día especial de reposo y dedicado al ayuno. 32 El sacerdote que haya sido escogido y a quien se le haya dado plena autoridad para ocupar el lugar de su padre como sacerdote, celebrará el rito para obtener el perdón de los pecados; se vestirá con la ropa de lino consagrada 33 y hará la purificación del Lugar santísimo, y de la tienda del encuentro, y del altar, y obtendrá el perdón de los pecados de los sacerdotes y de toda la comunidad.
34 »Ésta será una ley permanente para ustedes: una vez al año se celebrará el rito para obtener el perdón de los pecados que hayan cometido los israelitas.»
Y se hizo tal como el Señor se lo ordenó a Moisés.
Reflexiona
El Día del perdón (Yom Kippur) es uno de los días más santos del calendario judío. Según la lectura para hoy, ¿cómo deben observar este día santo las personas? ¿Cómo se observan los días santos en tu comunidad de fe?
Ora
Dios de amor y misericordia, vengo ante tu trono de gracia con un corazón arrepentido para poner mis pecados delante de ti. Límpiame y restáurame a la comunión contigo. Oro en tu santo nombre. Amén.
Lectura para mañana
Isaías 40:1–31: El profeta Isaías ofrece palabras de esperanza.