Introducción
Lucas 8:1–18: Jesús a menudo usaba parábolas para enseñar acerca del reino de Dios. En la lectura para hoy, la parábola del sembrador demuestra la necesidad de tener un corazón obediente para poder recibir y retener el mensaje. La lectura concluye con la enseñanza de que lo que está oculto será revelado y saldrá a la luz.
Versículo bíblico para hoy: Lucas 8:15 DHH
La semilla que cayó en buena tierra, son las personas que con corazón bueno y dispuesto escuchan y hacen caso del mensaje y, permaneciendo firmes, dan una buena cosecha.
Lectura
8 Después de esto, Jesús anduvo por muchos pueblos y aldeas, anunciando la buena noticia del reino de Dios. Los doce apóstoles lo acompañaban, 2 como también algunas mujeres que él había curado de espíritus malignos y enfermedades. Entre ellas iba María, la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; 3 también Juana, esposa de Cuza, el que era administrador de Herodes; y Susana; y muchas otras que los ayudaban con lo que tenían.
4 Muchos salieron de los pueblos para ver a Jesús, de manera que se reunió mucha gente. Entonces les contó esta parábola: 5 «Un sembrador salió a sembrar su semilla. Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y fue pisoteada, y las aves se la comieron. 6 Otra parte cayó entre las piedras; y cuando esa semilla brotó, se secó por falta de humedad. 7 Otra parte de la semilla cayó entre espinos; y al nacer juntamente, los espinos la ahogaron. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra; y creció, y dio una buena cosecha, hasta de cien granos por semilla.»
Esto dijo Jesús, y añadió con voz muy fuerte: «¡Los que tienen oídos, oigan!»
9 Los discípulos le preguntaron a Jesús qué quería decir aquella parábola. 10 Les dijo: «A ustedes Dios les da a conocer los secretos de su reino; pero a los otros les hablo por medio de parábolas, para que por más que miren no vean, y por más que oigan no entiendan.
11 »Esto es lo que quiere decir la parábola: La semilla representa el mensaje de Dios; 12 y la parte que cayó por el camino representa a los que oyen el mensaje, pero viene el diablo y se lo quita del corazón, para que no crean y se salven. 13 La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto, pero no tienen suficiente raíz; creen por algún tiempo, pero a la hora de la prueba fallan. 14 La semilla que cayó entre espinos representa a los que escuchan, pero poco a poco se dejan ahogar por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, de modo que no llegan a dar fruto. 15 Pero la semilla que cayó en buena tierra, son las personas que con corazón bueno y dispuesto escuchan y hacen caso del mensaje y, permaneciendo firmes, dan una buena cosecha.
16 »Nadie enciende una lámpara para después taparla con algo o ponerla debajo de la cama, sino que la pone en alto, para que tengan luz los que entran. 17 De la misma manera, no hay nada escondido que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a conocerse y ponerse en claro.
18 »Así pues, oigan bien, pues al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo que cree tener se le quitará.»
Reflexiona
La lectura para hoy incluye varias referencias a escuchar y oír el mensaje (versículos 8, 10, 12–15, 18). Al leer el pasaje de hoy, ¿qué «oyes» que se te dice? Oír el mensaje y retenerlo está relacionado con dar fruto. ¿Qué tipo de «fruto» darás hoy?
Ora
Señor Jesús, enséñame a ser obediente a tu palabra para que dé fruto que te glorifique. Que yo sea como buena tierra donde tu preciosa palabra pueda crecer, para que tu reino avance. Amén.
Y ahora, unámonos en oración por los militares de los EUA. Te pedimos, amado Dios, que consueles a todos los que están sirviendo. Concede valor especial, gracia y fortaleza a quienes se encuentran en zonas de peligro, y sanidad física y emocional a quienes han sido heridos. Gracias al generoso apoyo de los socios de Una Biblia al Mes, tu Palabra está permitiendo que quienes sirven en el ámbito militar experimenten paz en medio de sus pruebas más difíciles. Gracias, Señor Dios, porque las Sagradas Escrituras los sostienen al enfrentar y soportar las cargas que puedan adquirir durante su servicio. Amén.
Lectura para mañana
Lucas 11:1–13: Jesús enseña a orar a sus discípulos.