Introducción

Mateo 14:22–36: Después de alimentar a cinco mil personas (véase 14:13–21 en la lectura de ayer), los discípulos de Jesús suben a una barca para cruzar el lago. El lago de Galilea está situado en la parte norte del valle del río Jordán, y debido a su ubicación rodeada de montañas, las tormentas recorren sus aguas. La barca se encuentra en medio del lago, sacudida por las olas y un fuerte viento. Jesús se acerca a los discípulos caminando sobre el agua. La lectura concluye con la llegada de Jesús y sus discípulos a Genesaret, una ciudad en la orilla noroeste del lago de Galilea, donde Jesús sana a todos los que le son traídos.

Versículo bíblico para hoy: Mateo 14:36 GNT

Le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su capa; y todos los que la tocaban, quedaban sanos.

Lectura

22 Después de esto, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca, para que cruzaran el lago antes que él y llegaran al otro lado mientras él despedía a la gente. 23 Cuando la hubo despedido, Jesús subió a un cerro, para orar a solas. Al llegar la noche, estaba allí él solo, 24 mientras la barca ya iba bastante lejos de tierra firme. Las olas azotaban la barca, porque tenían el viento en contra. 25 A la madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. 26 Cuando los discípulos lo vieron andar sobre el agua, se asustaron, y gritaron llenos de miedo:

—¡Es un fantasma!

27 Pero Jesús les habló, diciéndoles:

—¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo!

28 Entonces Pedro le respondió:

—Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua.

29 —Ven —dijo Jesús.

Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús. 30 Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó:

—¡Sálvame, Señor!

31 Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo:

—¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste?

32 En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento. 33 Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús, y le dijeron:

—¡En verdad tú eres el Hijo de Dios!

34 Cruzaron el lago y llegaron a tierra en Genesaret. 35 La gente del lugar reconoció a Jesús, y la noticia se extendió por toda la región. Le llevaban los enfermos, 36 y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su capa; y todos los que la tocaban, quedaban sanos.

Reflexiona

¿Qué hizo Jesús después de despedir a la gente (versículo 23)? ¿Qué te enseña esto acerca de Jesús? ¿Cómo reaccionaron los discípulos cuando vieron a Jesús acercarse a ellos (versículo 26)? ¿Qué les dijo (versículo 27)? ¿Qué le pidió Pedro a Jesús (versículo 28)? ¿Qué sucedió después? ¿Qué le dijo Jesús a Pedro (versículo 31)? ¿Has experimentado alguna vez un momento de duda en relación con la fe? Si es así, ¿qué aprendiste de ello?

Ora

Señor Jesús, tú eres mi verdadera fuente de fortaleza y pongo mi confianza en ti. Mi fe está fundamentada en ti. Fortalece mi fe día a día y aleja las dudas y los temores. Oro en tu santo nombre. Amén.

Lectura para mañana

Mateo 15:1–20: Jesús revela qué es lo que realmente hace que una persona sea impura.