Introducción
Nehemías 1:1–11: Hoy comienza una lectura de doce días del libro de Nehemías. Originalmente, Nehemías era un solo libro junto con Esdras, continuando el relato del regreso de los judíos a Jerusalén después de la destrucción de la ciudad y de décadas de exilio en Babilonia. El pueblo emprende la tarea de reconstruir la muralla de Jerusalén y se compromete a adorar y a permanecer fiel al Dios de Israel. La lectura para hoy nos presenta a Nehemías, un judío de alto rango en la corte persa, como un servidor personal de confianza del emperador Artajerjes I. Al enterarse de las condiciones en Jerusalén, llora y ora por el pueblo.
Versículo bíblico para hoy: Nehemías 1:5 DHH
[Nehemías oró:] “Señor, Dios del cielo, Dios grande y terrible, que mantienes firme tu alianza y tu fidelidad con los que te aman y cumplen tus mandamientos.”
Lectura
1 Ésta es la historia de Nehemías, hijo de Hacalías. En el año veinte del reinado de Artajerjes, en el mes de Quisleu, yo, Nehemías, estaba en la ciudadela de Susa 2 cuando llegó mi hermano Hananí con unos hombres que venían de Judá. Entonces les pregunté por Jerusalén y por los judíos que habían escapado de ir al destierro. 3 Y me contestaron: «Los que escaparon de ir al destierro y se quedaron en la provincia, están en una situación muy difícil y vergonzosa. En cuanto a Jerusalén, la muralla ha sido derribada y sus puertas han sido destruidas por el fuego.»
4 Al escuchar estas noticias, me senté a llorar, y por algunos días estuve muy triste, ayunando y orando ante el Dios del cielo. 5 Y le dije: «Señor, Dios del cielo, Dios grande y terrible, que mantienes firme tu alianza y tu fidelidad con los que te aman y cumplen tus mandamientos; 6 te ruego ahora que atiendas a la oración que día y noche te dirijo en favor de tus siervos, los israelitas. Reconozco que nosotros los israelitas hemos pecado contra ti; ¡hasta mis familiares y yo hemos pecado! 7 Nos hemos conducido de la peor manera ante ti; no hemos cumplido los mandamientos, leyes y decretos que nos diste por medio de tu siervo Moisés. 8 Recuerda que le advertiste que si nosotros pecábamos, nos dispersarías por todo el mundo; 9 pero que si nos volvíamos a ti y cumplíamos tus mandamientos, poniéndolos en práctica, aun cuando fuéramos esparcidos hasta el último rincón del mundo nos recogerías de allí y nos llevarías de nuevo al santo lugar que escogiste como residencia de tu nombre.
10 »Nosotros somos tus siervos y tu pueblo, que rescataste con tu gran poder y fortaleza. 11 Te ruego, pues, Señor, que atiendas a mi oración y las súplicas de tus siervos, cuyo único deseo es honrarte. Te pido también que me des éxito y despiertes hacia mí las simpatías del rey.»
Yo era entonces copero del rey Artajerjes.
Reflexiona
¿Qué averigua Nehemías acerca de las condiciones en Jerusalén? ¿Cómo responde? ¿Qué le ora a Dios? ¿Hay cosas en tu mundo que te angustian? ¿Cómo puedes llevarlas delante de Dios?
Ora
Señor Dios, guíame cada día mientras procuro servirte fielmente, obedeciendo tus mandamientos. Ayúdame a traerte todas mis dificultades. Te doy gracias y te alabo por tu amor constante. Amén.
Lectura para mañana
Nehemías 2:1–20: Nehemías va a Jerusalén.