Introducción

Nehemías 9:15–25: La oración de confesión del pueblo continúa con la travesía de Israel por el desierto y la conquista de la tierra prometida, recordando la misericordia de Dios incluso cuando el pueblo se rebeló.

Versículo bíblico para hoy: Nehemías 9:17b DHH

Tú eres un Dios perdonador, un Dios tierno y compasivo, paciente y todo amor.

Lectura

15 Les diste además pan del cielo para saciar su hambre y agua de la roca para apagar su sed. Luego les dijiste que entraran a ocupar el país que les habías prometido.

16 »Pero ellos y nuestros antepasados fueron orgullosos y testarudos, y no hicieron caso a tus mandamientos. 17 No quisieron obedecer ni recordar las grandes cosas que hiciste en favor suyo. Fueron tan testarudos que nombraron un jefe que los llevara de nuevo a su esclavitud en Egipto. Pero tú eres un Dios perdonador, un Dios tierno y compasivo, paciente y todo amor, y no los abandonaste. 18 Aun cuando se hicieron un becerro de metal fundido, y dijeron que ése era el dios que los había sacado de Egipto, y cometieron graves ofensas, 19 tú, por tu gran compasión, no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos durante el día para guiarlos por el camino, ni la columna de fuego durante la noche para alumbrarles el camino que tenían que seguir. 20 Además les diste de tu buen espíritu para instruirlos; jamás les faltó de la boca el maná que les enviabas, y les diste agua para calmar su sed. 21 Durante cuarenta años les diste de comer en el desierto, y nunca les faltó nada: ni se desgastaron sus ropas ni se les hincharon los pies.

22 »Les entregaste reinos y naciones, y se los repartiste en parcelas, y ellos tomaron posesión de Hesbón, país del rey Sihón, y de Basán, país del rey Og. 23 Hiciste que tuvieran tantos hijos como estrellas hay en el cielo, y los llevaste a tomar posesión del país que habías prometido dar en propiedad a sus antepasados. 24 Y ellos entraron y conquistaron la tierra de Canaán; humillaste ante ellos a los habitantes de esa tierra, y a sus reyes y a la gente de esa región los pusiste en sus manos para que hicieran con ellos lo que quisieran. 25 También se apoderaron de ciudades fortificadas y de tierras fértiles, de casas llenas de lo mejor, de pozos, viñedos, olivares y muchos otros árboles frutales; comieron hasta quedar satisfechos, engordaron y disfrutaron de tu gran bondad.

Reflexiona

¿Cómo provee Dios para el pueblo en el desierto? ¿Cómo se describen sus actos de rebeldía? ¿Qué nos enseñan los versículos 17b y 19–25 acerca de Dios?

Ora

Dios misericordioso, gracias por perdonar mis pecados cuando los confieso delante de ti. Eres verdaderamente lleno de gracia y amor, y siempre me llamas de vuelta para ser reconciliado contigo. Amén.

Lectura para mañana

Nehemías 9:26–38: La oración de confesión termina al firmar el pueblo un acuerdo.