Introducción
Nehemías 9:6–14: Durante los próximos tres días leeremos la oración de confesión de Israel. Toda la oración resume el trato de Dios con el pueblo de Israel. La lectura para hoy se centra en la creación, la promesa hecha a Abraham, el éxodo de Egipto y la entrega de las leyes de Dios en el monte Sinaí.
Versículo bíblico para hoy: Nehemías 9:6a DHH
Esdras dijo: “Tú eres el Señor, y nadie más. Tú hiciste el cielo y lo más alto del cielo, y todas sus estrellas.”
Lectura
6 Y Esdras dijo: «Tú eres el Señor, y nadie más. Tú hiciste el cielo y lo más alto del cielo, y todas sus estrellas; tú hiciste la tierra y todo lo que hay en ella, los mares y todo lo que contienen. Tú das vida a todas las cosas. Por eso te adoran las estrellas del cielo.
7 »Tú, Señor, eres el Dios que escogiste a Abram; tú lo sacaste de Ur, ciudad de los caldeos, y le pusiste por nombre Abraham. 8 Viste que era un hombre que confiaba en ti, e hiciste con él una alianza: que darías a sus descendientes el país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, jebuseos y gergeseos; ¡y has cumplido tu palabra, porque tú siempre cumples! 9 Tú viste cómo sufrían nuestros antepasados en Egipto, y escuchaste sus lamentos junto al Mar Rojo. 10 Hiciste grandes prodigios y maravillas en contra del faraón, de todos sus siervos y de toda la gente de su país, porque te diste cuenta de la insolencia con que ellos trataban a los israelitas. Y te ganaste así la gran fama que tienes hoy. 11 Partiste en dos el mar delante de ellos, y pasaron por en medio sobre terreno seco; pero hundiste a sus perseguidores hasta al fondo, como una piedra en aguas profundas. 12 Luego los guiaste de día con una columna de nube, y de noche con una columna de fuego, para alumbrarles el camino que tenían que seguir.
13 »Después bajaste al monte Sinaí, y hablaste con ellos desde el cielo; les diste decretos justos, enseñanzas verdaderas, y leyes y mandamientos buenos. 14 Les enseñaste también a consagrarte el sábado, y les diste mandamientos, enseñanzas verdaderas, leyes y enseñanzas por medio de tu siervo Moisés.
Reflexiona
¿Qué ejemplos da la oración sobre el cuidado providencial de Dios para el pueblo? ¿Cómo has experimentado tú el cuidado providencial de Dios?
Ora
Dios soberano, solo tú eres Señor. Con un corazón agradecido te adoro y te alabo por tus grandes obras y por tu amor constante. Amén.
Lectura para mañana
Nehemías 9:15–25: El pueblo continúa su oración de confesión.