Introducción

Romanos 5:1–11: Ser hechos justos delante de Dios abre el camino para vivir la nueva vida de fe. El apóstol Pablo enseña que el amor de Dios por nosotros ha sido derramado en nuestros corazones por medio del don del Espíritu Santo y que la gracia de Dios nos llega a través de Jesucristo.

Versículo bíblico para hoy: Romanos 5:8 DHH

Pero Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.

Lectura

5 Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Pues por Cristo hemos podido acercarnos a Dios por medio de la fe, para gozar de su favor, y estamos firmes, y nos gloriamos con la esperanza de tener parte en la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos de los sufrimientos; porque sabemos que el sufrimiento nos da firmeza para soportar, y esta firmeza nos permite salir aprobados, y el salir aprobados nos llena de esperanza. Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo que nos ha dado.

Pues cuando nosotros éramos incapaces de salvarnos, Cristo, a su debido tiempo, murió por los pecadores. No es fácil que alguien se deje matar en lugar de otra persona. Ni siquiera en lugar de una persona justa; aunque quizás alguien estaría dispuesto a morir por la persona que le haya hecho un gran bien. Pero Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. Y ahora, después que Dios nos ha hecho justos mediante la muerte de Cristo, con mayor razón seremos salvados del castigo final por medio de él. 10 Porque si Dios, cuando todavía éramos sus enemigos, nos reconcilió consigo mismo mediante la muerte de su Hijo, con mayor razón seremos salvados por su vida, ahora que ya estamos reconciliados con él. 11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios mediante nuestro Señor Jesucristo, pues por Cristo hemos recibido ahora la reconciliación.

Reflexiona

Vuelve a leer los versículos 1–5. ¿Qué enseña Pablo acerca de la esperanza? En los versículos 12–19, ¿qué dice sobre Adán y Cristo? ¿Sobre el pecado y la gracia? Según Pablo, ¿cuál fue el propósito de la Ley (versículo 20)?

Ora

Gracias, Dios, por hacerme tu amigo por medio de la muerte sacrificial de tu Hijo, Jesús. Ahora tengo paz y mi corazón está lleno de esperanza porque estoy bien delante de ti. El pecado ya no tiene control sobre mi vida. Gracias, Dios, por tu don de la gracia y por amarme de manera perfecta. Amén.

Lectura para mañana

Romanos 5:12–21: El apóstol Pablo contrasta el pecado de Adán, que tuvo como resultado castigo y muerte, con la nueva vida en Jesús y el don gratuito de la gracia de Dios.