Introducción

Romanos 8:18–39: El apóstol Pablo dice que toda la creación anhela ser liberada de su esclavitud a la decadencia, y que nuestro sufrimiento actual no se puede comparar con la gloria que un día será revelada. El Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad, y tenemos la seguridad de que nada podrá separarnos jamás del amor de Dios.

Versículo bíblico para hoy: Romanos 8:39b DHH

¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!

Reflexiona

¿Cuál es la esperanza de la que habla Pablo en los versículos 18–25? ¿Alguna vez te ha resultado difícil orar? Si es así, ¿cómo te ayuda el Espíritu Santo en esos momentos? Vuelve a leer los versículos 31–39. ¿Qué preguntas hace Pablo? ¿Cómo las responde? ¿Qué versículos de la lectura para hoy te resultan especialmente significativos?

Ora

Dios misericordioso, conoces mis debilidades y mis pensamientos más íntimos. Gracias por tu Espíritu Santo, que intercede por mí cuando me cuesta orar. Con un corazón humilde, te doy gracias por asegurarnos que, a través de Cristo Jesús, nunca puedo ser separado de tu amor. Amén.

Lectura para mañana

Romanos 12:1–21: El apóstol Pablo describe la vida al servicio de Dios.