Introducción

Salmo 147: El salmo para hoy amplía los temas encontrados en la lectura de ayer (Salmo 146). Estos temas incluyen la ayuda de Dios y la justicia para los pobres, la importancia de confiar en Dios en lugar de en los líderes humanos, y la gloria de la creación de Dios. El salmista alaba a Dios por restaurar Jerusalén y traer de regreso a los que vivían en el exilio.

Versículo bíblico para hoy: Salmos 147:5 DHH

Grande es nuestro Dios, y grande su poder; su inteligencia es infinita.

Lectura

147 ¡Aleluya!

¡Qué bueno es cantar himnos a nuestro Dios!
¡A él se le deben dulces alabanzas!
El Señor reconstruye a Jerusalén
y reúne a los dispersos de Israel.
Él sana a los que tienen roto el corazón,
y les venda las heridas.
Él determina el número de las estrellas,
y a cada una le pone nombre.
Grande es nuestro Dios, y grande su poder;
su inteligencia es infinita.
El Señor levanta a los humildes,
pero humilla por completo a los malvados.

Canten al Señor con gratitud;
canten himnos a nuestro Dios, al son del arpa.
Él cubre de nubes el cielo,
prepara la lluvia para la tierra,
hace crecer los pastos en los montes,
da de comer a los animales
y a las crías de los cuervos cuando chillan.
10 No es la fuerza del caballo ni los músculos del hombre
lo que más agrada al Señor;
11 a él le agradan los que lo honran,
los que confían en su amor.

12 Jerusalén, alaba al Señor;
Sión, alaba a tu Dios.
13 Pues él reforzó los cerrojos de tus puertas
y bendijo a tus hijos dentro de la ciudad.
14 Él trae la paz a tu territorio
y te satisface con lo mejor del trigo.
15 Él envía su palabra a la tierra,
y su palabra corre a toda prisa.
16 Él produce la nieve como si fuera lana,
y esparce la escarcha como si fuera polvo.
17 Él envía el hielo en forma de granizo;
con el frío que envía, el agua se congela.
18 Pero envía su palabra, y la derrite;
hace soplar el viento, y el agua corre.
19 Él dio a conocer a Jacob, a Israel,
su palabra, sus leyes y decretos.
20 No hizo lo mismo con las otras naciones,
las cuales nunca conocieron sus decretos.

¡Aleluya!

Reflexiona

Vuelve a leer los versículos 12–20. Las bendiciones de Dios para Jerusalén incluyen puertas seguras (que brindan paz), muchos hijos y buenas cosechas. Los versículos 19 y 20 señalan que Dios ha hablado una palabra personal a su pueblo. Las instrucciones y leyes de Dios se dan a Israel. Así como Dios espera que la naturaleza obedezca su palabra, espera que las personas le obedezcan. ¿Qué significa para ti obedecer a Dios?

Ora

¡Alaben al Señor! Es bueno cantarte alabanzas, oh Dios; es agradable y justo darte gracias. Que encuentre la fuerza y la sabiduría para obedecer tu palabra y caminar en tus caminos toda mi vida. Busco honrarte y confío en tu amor constante. Amén.

Lectura para mañana

Salmo 148: Se convoca a todo el universo a alabar a Dios.