Introducción
Hechos 18:18–28: Después de salir de Corinto, Pablo viaja a Éfeso y Cesarea antes de regresar a Antioquía en Siria. Luego continúa su viaje hacia Galacia y Frigia, fortaleciendo a los creyentes. La lectura concluye con un relato del ministerio de Apolos, quien es mencionado como colaborador de Pablo en 1 Corintios 1:12, 3:4–6, 4:6 y 16:12.
Versículo bíblico para hoy: Hechos 18:25a
[Apolo] estaba instruido en el camino del Señor, y hablaba con mucho entusiasmo enseñando con claridad acerca de Jesús.
Lectura
18 Pablo se quedó todavía muchos días en Corinto. Después se despidió de los hermanos y, junto con Priscila y Aquila, se embarcó para la región de Siria. En Cencreas, antes de embarcarse, se rapó la cabeza, para cumplir una promesa que había hecho. 19 Cuando llegaron a Éfeso, Pablo dejó a Priscila y Aquila y se fue a la sinagoga, donde habló con los judíos que allí se reunían. 20 Ellos le rogaron que se quedara más tiempo, pero no quiso, 21 sino que se despidió de ellos diciendo: «Si Dios quiere, volveré a visitarlos otra vez.»
Después Pablo se embarcó y se fue de Éfeso. 22 Cuando llegó a Cesarea, fue a Jerusalén a saludar a los de la iglesia, y luego se dirigió a Antioquía.
23 Al cabo de algún tiempo, salió de nuevo a recorrer uno por uno los lugares de Galacia y Frigia, animando a todos los creyentes.
24 Por aquel tiempo llegó a Éfeso un judío llamado Apolo, que era de la ciudad de Alejandría. Era muy elocuente y conocía muy bien las Escrituras. 25 Estaba instruido en el camino del Señor, y hablaba con mucho entusiasmo enseñando con claridad acerca de Jesús, aunque sólo conocía el bautismo de Juan. 26 Apolo se puso a hablar abiertamente en la sinagoga; pero cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo llevaron aparte y le explicaron más exactamente el camino de Dios. 27 Cuando Apolo quiso pasar a la región de Acaya, los hermanos le dieron su apoyo, y escribieron una carta a los creyentes de allá para que lo recibieran bien. Cuando llegó a Acaya, ayudó mucho a los que, por la bondad de Dios, habían creído, 28 pues delante de todos contradecía a los judíos con razones que ellos no podían negar, y basándose en las Escrituras demostraba que Jesús era el Mesías.
Reflexiona
¿Cómo te imaginas a Pablo fortaleciendo a los creyentes mientras viajaba por la cuenca del Mediterráneo? ¿A dónde o a quién recurres para obtener fortaleza y ánimo? ¿Cómo imaginas el encuentro de Apolo con Priscila y Aquila? ¿De qué maneras participan los miembros de tu comunidad de fe en instruir a otros en la fe?
Ora
Amado Jesús, mantén mi fe firme. En los momentos de debilidad, anímame con tu Palabra. Ayúdame a proclamar tu mensaje con valentía y a ser un instrumento de tu gracia. Amén.
Lectura para mañana
Hechos 19:1–20: Pablo viaja a Éfeso.